La enfermedad psoriática es una afección crónica, inflamatoria e inmunológica que no solo afecta a la piel, sino también a las articulaciones, y sus manifestaciones más frecuentes son la psoriasis y la artritis psoriásica, detalló Silvia Fernandez Barrio, presidenta de AEPSO (Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis).
“Muchas personas siguen considerando a la psoriasis como una enfermedad menor o cosmética, que solo afecta la piel, desconociendo su alcance, gravedad e impacto en todo el cuerpo que va desde las articulaciones hasta el corazón, comorbilidades asociadas, e incluyendo especialmente a la salud mental”, añadió la reconocida periodista.
Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis, una fecha concebida por y para los pacientes e impulsada por la Federación Internacional de Asociaciones de Psoriasis (IFPA por sus siglas en inglés). Este año el lema es “Juntos, frente a la salud mental”.
En ese marco, desde AEPSO llevaron adelante una encuesta para relevar, entre otros aspectos, el impacto de la enfermedad en la salud mental de los pacientes argentinos. “Buscamos reforzar con evidencia y datos lo que escuchamos de las personas que se acercan a AEPSO para pedir ayuda”, señaló Fernández Barrio.
La asociación entrevistó a más de 800 pacientes y los resultados fueron contundentes: cerca del 20% informó que se encuentra realizando tratamiento psicológico y más del 8% está en tratamiento psiquiátrico. El 22% señaló tener un diagnóstico de depresión o ansiedad.
Entre los mayores de 18 años, cerca del 30% manifestó que la enfermedad le impidió acceder a un trabajo, por otro lado, el 61% afirmó contar con un empleo en la actualidad. Entre quienes decidieron hablar de su condición, la mayoría manifestó sentimientos de incomodidad y vergüenza. Casi la mitad de los pacientes (48,3%) expresó tener una vida social con limitaciones y el 33% afirmó no sentirse muy acompañado por su familia. Además, para la mitad de los encuestados, la enfermedad es además un impedimento para formar pareja o tener relaciones sexuales.
Este es un dato alarmante porque es un porcentaje muy alto para una enfermedad que requiere mucho entendimiento y comprensión de las personas que nos rodean”, dijo Fernández Barrio y destacó que “el 20% de los pacientes se siente una carga para la familia o cree que le tienen lástima y esto impacta directamente en la salud mental”.
“Las relaciones familiares, laborales y sociales pueden verse afectadas y como consecuencia aparecen los sentimientos de inseguridad, preocupación, vergüenza, frustración, estigmatización, ira, baja autoestima y tal como pudo evidenciar también la encuesta, síntomas depresivos”, expresaron desde AEPSO.
Si bien la enfermedad psoriática no es contagiosa, el hecho de que las placas en la piel estén a la vista, en ocasiones pueden generar rechazo o temor, de hecho, el 16% de los pacientes indicó que sufrió discriminación, burla o maltrato por parte de compañeros.
La importancia del diagnóstico
La enfermedad psoriática no tiene cura hasta el momento, sin embargo los tratamientos han evolucionado notablemente y permiten una mejor calidad de vida, un control de la enfermedad y el camino hacia la remisión.
El diagnóstico a tiempo, un tratamiento temprano y su correcto cumplimiento, permiten evitar complicaciones severas. Sin embargo, la encuesta de AEPSO mostró que el 40% de los pacientes en tratamiento no se encuentra satisfecho y el 46% pensó alguna vez en abandonarlo, principalmente por la falta de resultados. Esto se alinea con cerca de la mitad de los participantes que manifestó pensar en el cambio del profesional.
“A estos datos, que nos han sorprendido por su alto impacto, debemos sumar el estrés, la ansiedad y la depresión que genera la burocracia de nuestro sistema de salud para acceder a un tratamiento, en especial para los enfermos con diagnóstico de enfermedad moderada a grave. La salud mental de estos pacientes se encuentra altamente comprometida”, precisó Fernández Barrio.
La presidenta de AEPSO remarcó que “es fundamental encontrar el profesional adecuado que pueda acompañarnos a encontrar el mejor camino para transitar la enfermedad. Pero también es importante seguir las pautas de tratamiento indicadas y acordadas con nuestro médico con responsabilidad”.
Fuente: Infobae